El italiano Ivano Fontana, de profesión fue protésico dental, bien podría colgarse el título de experto peregrino, puesto que es todo un veterano en eso de juntar pasos para llegar a Santiago, y ya se ha recorrido varias rutas jacobeas, desde la primitiva, a la inglesa, la francesa y hasta una que sale del Algarve portugués. Sin embargo, le quedaba por descubrir «la más bonita, porque hacer el Camino viendo el mar es increíble, es una experiencia única y esto es bellísimo».
Partió hace unos días de Corrubedo con rumbo a Santiago siguiendo el trazado de A Orixe, y todo lo que encuentra a su paso lo ha dejado maravillado, «la naturaleza, el patrimonio, la gente. Es todo perfecto». De hecho, este trotamundos de 66 años vecino de Emilia-Romaña (en la zona norte de Italia) confiesa que es «un enamorado de Galicia», por lo que cada año intenta repetir su visita al apóstol, buscando nuevos trazados que acaben en la plaza del Obradoiro.